Prevención y control del fuego – Parte I
Por:
Germán Álvarez Uribe
Gloria María Cuartas Estrada


Los incendios son siniestros de ocurrencia no natural que tienen una


muy alta incidencia sobre la accidentalidad en algunos países, debido a la frecuencia de su presentación a las características de sus consecuencias, sociales y económicas.  El mismo crecimiento y desarrollo de las comunidades representa un aumento de los riesgos de incendios, tanto cualitativa como cuantitativamente.  La introducción de nuevos productos y procesos, el uso difundido de nuevos sistemas y modalidades para la construcción de edificaciones, el acelerado crecimiento poblacional, el incremento en el uso de energía, la incontrolada extensión urbana, son algunos de los factores que inciden en el panorama de los riesgos de incendio en las diferentes comunidades.

El riesgo de incendio es tan antiguo como el hombre mismo; sin embargo, en nuestro país hemos convivido con él sin tener un conocimiento claro sobre su verdadera magnitud, generando sólo preocupación temporal cuando se presentan eventos que por su espectacularidad reciben amplia difusión en los medios de información

Las comunidades han buscado mecanismos permanentes de respuesta a este tipo de siniestros, enmarcadas dentro del concepto conocido comúnmente como “La Seguridad contra Incendio”, entendiendo por ella el conjunto de medios, ya sea de carácter legal, administrativo o técnico, que permitan enfrentar el riesgo con miras a minimizar su incidencia.

Clasificación de los fuegos

El fuego se puede clasificar en cuatro grandes grupos según el material involucrado en éste:



CLASE A
: involucra materiales sólidos comunes o fibrosos como madera, textiles, cartón, papel, gomas y ciertos plásticos.



CLASE B
: involucra líquidos combustibles e inflamables y gases, como gasolina, A.C.P.M., varsol, alcoholes, thinner, disolventes, pinturas, entre otros.



CLASE C
: involucra equipos eléctricos de baja tensión, tales como electrodomésticos, interruptores, cajas de fusibles y herramientas eléctricas.



CLASE D
: involucra metales combustibles y compuestos químicos reactivos que requieren de agentes extintores especiales (magnesio, titanio, potasio, sodio).

Se debe diferenciar entre agente extintor y el extintor de incendios: el primero es el producto que se aplica al fuego, el segundo es el aparato compuesto de un recipiente metálico o plástico que contiene el agente extintor.

Extintores de fuego

Son artefactos o equipos de primer auxilio, portátiles para combatir conatos de incendio, contienen en su interior un agente extintor seleccionado, que es descargado sobre el fuego mediante un mecanismo determinado.  Estos equipos se pueden transportar bien sea sobre ruedas o pueden ser portados manualmente.

Cómo usarlo

Tómelo por la maneja de transporte, llévelo al lugar del conato de incendio, retire el pasador de seguridad, manténgalo completamente en posición vertical, oprima la maneja de disparo y dirija el chorro a la base de la llama, en forma de zigzag o haciendo un barrido continuo de izquierda a derecha y viceversa.

Principios de selección de extintores.

La naturaleza de los materiales combustibles que puedan incendiarse.
Eficiencia del extintor en el riesgo existente.
La gravedad previsible (dimensiones, intensidad y velocidad de propagación) de cualquier incendio que pueda resultar.
Facilidad de empleo del extintor.
Persona disponible para operar el  extintor y su capacidad física; las reacciones sicológicas, según el adiestramiento recibido.
Las condiciones de temperatura ambiental y otras consideraciones atmosféricas especiales (viento, corrientes, presencia de vapores).
Adaptabilidad del extintor a su medio ambiente.
Reacciones químicas adversas entre el agente extintor y los materiales incendiados que sean previsibles.
Preocupaciones por la salud y la seguridad operativa (exposición del usuario durante los esfuerzos por combatir el fuego).
Existencia de cuidados y mantenimiento para el extintor.

Como evitar que comience un fuego.

Mantener áreas de trabajo y de almacenamiento libres de basura.
Colocar trapos grasosos y/o impregnados con disolventes en recipientes tapados.
Evitar suministrar combustibles a equipos ubicados en espacios cerrados o que estén todavía calientes.
Mantener líquidos inflamables almacenados en recipientes cerrados.
Almacenar líquidos inflamables lejos de fuentes de ignición.
Evite sobrecargar interruptores y tableros de distribución eléctrica.

Causas de incendios.

Algunas fuentes de ignición que inician el proceso de combustión son:

Electricidad (instalaciones defectuosas).
Fumadores.
Fricción - poleas desajustadas.
Recalentamiento de materiales (secadores, hornos, altas temperaturas en procesos con líquidos inflamables).
Superficies calientes (calor proveniente de calderas, hornos, escapes, y conductos de escapes calientes, lámparas eléctricas y planchas).
Llamas de quemadores (quemadores de calderas, secadores, hornos, calefactores portátiles).  Se debe alejar las llamas abiertas de materiales combustibles.
Chispas de combustión (chispas y brazas que desprenden los incineradores, las cópulas de fundiciones, hornos y cámaras de combustión, procesos de esmerilado y soldadura).  Se deben diseñar con parachispas.
Ignición espontánea (materiales susceptibles de calentamiento y residuos industriales, grasas, chimeneas, orden y limpieza).
Corte y soldadura (chispas y metales calientes de trabajos de cortes, pisos para tal fin).
Exposición (incendios que provienen de propiedades vecinas).  Se deben colocar muros contra incendio.
Incendios premeditados (por intrusos, adolescentes, pirómanos).
Sustancias derretidas (metales fundidos que se derraman).
Acción química (productos químicos que reaccionan con otros materiales).
Chispas estáticas (vapores inflamables y de polvos).
Rayos durante tormentas.
Vidrios o restos de botellas en zonas de alto volumen de material vegetal.

Medidas preventivas

Cualquier  edificación construida o por construir debe tener diseños arquitectónicos y de ingeniería que permitan la protección de personas en caso de incendio, como escaleras y salidas de emergencia, materiales resistentes al fuego, entre otros.

El mobiliario y el uso que se haga de la edificación deben ser concebidos de manera que no constituyan fuente de incendios.  Se deben prever sistemas de seguridad contra el fuego como alarmas, equipos eficaces de extinción, salvamento y rescate, sistemas de detección.

Riesgos más comunes de incendio

Recargar instalaciones eléctricas.
Utilizar cables pelados o empalmes provisionales.
Reforzar fusibles.
Acumulación y quema de basura en sitios no adecuados para tal fin.
Arrojar colillas o fósforos encendidos descuidadamente.
Almacenamiento de combustibles inflamables en sitios no apropiados.
Reverberos o estufas de gasolina o gas defectuosos, o mal empleo de los mismos.
Limpieza de pisos o de vestidos con gasolina o varsol.
Iniciar fuego en estufas de carbón con líquidos inflamables.
Cilindros para gas en áreas sin ventilación.
Almacenar pólvora en viviendas y permitir su uso indebido.
Lanzamiento de voladores, globos y pólvora en general.
Atentados terroristas.
Radiación solar sobre vidrios
Tormentas eléctricas
Erupción de volcanes.


Espere la segunda parte de este artículo donde se hablará acerca de cómo evitar los riesgos de incendio y qué hacer antes, durante y después de que se produzca.

01/06/2006










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