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Importancia de la formación en la consolidación de la cultura preventiva |
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Si hubiese que sintetizar el logro fundamental de toda la gestión en salud ocupacional y riesgos profesionales, podría decirse sin temor a equivocarse que sería la consolidación de una cultura preventiva.
Esto es, la introyección de todos y cada uno de los miembros de la empresa de una manera de ser y de estar, orientada a la conservación de la salud individual y colectiva, donde la norma fuese el referente técnico para una actuación correcta y segura y no un mecanismo de coacción pesado y opresivo que se siente como una imposición.
Son tres los ingredientes para arribar a esta metacompetencia: formar, capacitar y entrenar para el autocuidado, el cuidado de los demás y del ambiente en que se labora.
De los tres elementos, capacitar y entrenar resultan relativamente fáciles y rápidos porque básicamente consisten en entregar información intelectual y destreza operativa. Es la tarea de formación la que resulta exigente, dispendiosa y lenta para mostrar resultados visibles, pues formar significa acercarse con el mensaje a la esencia más humana del sujeto, tocarle el ser, despertar su conciencia y arraigar lo transmitido en el entramado de los valores que le sean más sagrados y queridos, para que el comportamiento seguro esté motivado desde adentro y sea visto como una opción de vida a la que no se quiere renunciar porque permite acercarse sin tregua al logro de los objetivos propuestos sin importar cuáles sean, pues todos poseen como prerequisito el estar sano e íntegro.
Escrito por:
Maria Elena Arango Arcila
Psicóloga especialista en promoción y comunicación en salud
Tecnóloga en salud ocupacional
Asesora externa
ARP SURA |